Candela

Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Octubre 2012

La candela que se prende con el aleteo de tus brazos al compás del fandango no se apaga con el rumor del caño ni con la furia del torrente sino con el silencio de la guitarra.

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Oigo

Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Octubre 2010

Alzo una rosa, y todo se ilumina
como no hace la luna ni el sol puede:
serpiente de luz ardiente y enroscada
o viento de cabellos que se mueve.
Alzo una rosa, y grito a cuantas aves
el cielo colorean de nido y de cantos,
en el suelo golpeo la orden que decide
la unión de los demonios y los santos.
Alzo una rosa, un cuerpo y un destino
contra la fría noche que se atreve,
y con savia de rosa y con mi sangre
perennidad construyo en vida breve.
Alzo una rosa y dejo y abandono
cuanto me duele de penas y abandonos.
Alzo una rosa, sí y oigo la vida
en este cantar de las aves en mis hombros.

Ergo uma Rosa, José Saramago

Vuelo

Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Septiembre 2010

Los volantes de tu falda aleteaban con tu caminar como las hélices de una mariposa inspeccionando el jardín. Atraído por los colores que ofrecías te quise atrapar para mi colección pero cada vez que me aproximaba saltabas a una nueva flor. Antes de abandonar, aguardé agazapado entre el romero y cuando, embelesada por su olor, te acercaste desprevenida a disfrutarlo, me aferré a tu cintura para que me elevaras contigo en tu próximo vuelo.

Gira

Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Junio 2010

Gira la bola, gira mi cabeza, gira la ruleta, gira el cargador; giran tus pupilas, gira el motor, gira la cucharilla, gira todo alrededor. Gira el mundo, gira la noria, gira el bailarín y también gira el peón; gira y todo cambia y todo vuelve y todo sigue igual mientras gira y gira y gira.

Pirata

Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Junio 2010

Navegaba libre surcando las calles humedecidas del amanecer sin más bandera que la escasa tela que cubría su piel tostada. Quisieron los vientos que mi nave a la deriva se cruzara en su camino y de un certero disparo de pupilas abrió un boquete en mi voluntad. Permanecí rehén de sus labios durante el tiempo que permaneció amarrada en mi puerto. Pronto zarpó en busca de nuevos caladeros mientras que mi corazón en astillero se reponía de los daños del asalto.

Conmigo

Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Junio 2010

Ya te puedes marchar. No esperes que llore. Ahora que tu “yo” se descrubre, encuentro el mío y me gusta. Bailaré sobre la tumba de aquel “nosotros” que me cegó. Por fin estoy segura: si me das a elegir, me quedo conmigo.