Melodía

Capbreton (Francia). Agosto 2014
Capbreton (Francia). Agosto 2014

François nunca estudió música pero sus pies le llevaban a cualquier lugar donde sonara un acorde y sus manos comenzaban a seguir el ritmo sin perder nunca un compás. Acorde, ritmo, compás… palabras desconocidas para quien sólo le preocupaba la magia de una melodía.

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Felicidad

Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Mayo 2014
Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Mayo 2014

Hasta aquella noche no me había parado a pensar -tantas veces la rutina adormece la reflexión- qué hacía yo aquí, soñando mientras despachaba bocados a hambrientos saltarines. El estadio rebosaba pero, en verdad, sólo éramos tres: unos buscaban la gloria, otros el gozo, algunos, simplemente la supervivencia; quizá distintas formas de nombrar a la felicidad.

Estreno

As Neves de Guixoa (Ourense). Agosto 2013
As Neves de Guixoa (Ourense). Agosto 2013

La  primera vez ves todo negro y una luz al fondo que te quiere devorar. Crecen a cada paso los peldaños que conducen a las tablas pero la boca hambrienta se acerca. Cuando consigues llegar, te asomas al borde de un pozo sin fondo del que llega un eco lejano que te grita. El vértigo te empuja. Entonces, suenan los primeros acordes y comienzas a volar.

Mentira

Madrid. Enero 2013
Madrid. Enero 2013
Fue una noche de esas en las que uno se abandona a la vida, se borra el “no” del vocabulario y se apunta un “sí” a cada sonrisa. El humo ocultaba los rostros y el volumen de la música las palabras pero el ritmo pintaba contorneos en los cuerpos que se agitaban poseídos por el compás festivo. Entre el tumulto escuché su mirada y le traje una copa que me pagó con un beso. Creo que daban un concierto aunque yo sólo veía la armonía repetida al ritmo de sus caderas; como única poesía, su cintura. Antes del segundo cigarro nos besamos sin que redoblaran los tambores y se fue antes del bis. Le regalé mis dedos para pulsera y le robé un mordisco para colgante. Me despidió con una promesa aunque de sobra sé que mentía.

 

Rarito

Madrid. Enero 2013
Madrid. Enero 2013

Aún no soy consciente del tiempo transcurrido entre el primer sonido del despertador y la musiquita del ordenador anunciando el arranque del sistema operativo. Me anima pensar que mis compañeros tienen la misma cara de zombies; quizá porque el blanco de la pantalla les ilumina el rostro o tal vez porque están tan muertos como yo. Pero les oigo hablar: comentan jugadas, sketches televisivos, noticias de portada… Todo me suena extraño. Quizá realmente muriera la otra noche sin enterarme. Sólo recuerdo una mirada a través de una copa, el latir del bombo en mi pecho y la noche fría a través de las ventanillas del coche.

Deleite

Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Septiembre 2012

Imaginé aquel concierto como una gran cocina en la que los músicos, con los pucheros de sus instrumentos, cocinaban un exquisito plato cuyo aroma, en forma de melodía, se extendía por toda la plaza. Los adultos menos golosos continuaron su camino ignorando el manjar mientras que los niños, atraídos por las notas recién horneadas, se acercaron al escaparate, pidieron a su madre un trocito de aquel pastel y se sentaron a degustarlo con deleite.