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Paradón

Visita al Colegio Santa Rita donde estudié en los años 70.

Madrid. Marzo 2018

Ya había anochecido pero seguíamos en el colegio. Yo era de esos niños raros a quienes no les gustaban los balones aunque eso no me eximía de entrenar balonmano, el deporte rey en mi colegio. Hacía mucho frío. Corría de un lado a otro persiguiendo la pelota con el único objetivo de entrar en calor pero sin llegar a alcanzarla nunca. Tampoco mis compañeros colaboraban para que cogiese la bola porque eso significaba, con casi total seguridad, que en ese instante me la arrebataría el equipo contrario. De repente, un jugador rival lanzó el balón con todas sus fuerzas contra nuestra portería y yo, de manera instintiva, sin demasiadas ganas y sin saber muy bien por qué, levanté la mano, evitando lo que iba a convertirse en un gol seguro. Los mismos colegas que momentos antes me evitaran, acudieron a felicitarme por la magnífica jugada. En vez de alegrarme, yo lamenté la terrible decisión que provocó que mis dedos, casi congelados, me estuvieran doliendo por el golpe durante las horas siguientes.

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Torre

Chinchón (Madrid). Enero 2015

Cuando Alice Thomson regresó a su país, Virgil Stanciu quedó desolado. Ni las palabras de sus amigos ni la compañía de otras mujeres podía consolarlo y decidió retirarse al campo, lejos de las preguntas. Casi consumido por el recuerdo y la bebida, una mañana, mientras pensaba en ella como todas las mañanas, comenzó a apilar los envases del alivio de sus penas. A medida que crecía la torre, menguaba el dolor y el gozo del quehacer fue sustituyendo a las lágrimas. Hoy, cada vez que Virgil despierta mira la hora y recuerda a Alice, esboza una sonrisa y se pone en pie.

Rebelde

Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Julio 2014
Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Julio 2014

Un ambiente, una señal. A veces, una calle, el agua, el gas… pueden seguir varias direcciones o adaptarse. Puedes ir o venir por esa calle que pertenece a un pueblo, a una ciudad; por ese agua que siempre llega al mar, por ese aire que respiras frío o cálido, húmedo o seco y que, de repente, cambia. Puedes tomar precauciones o ignorarlas; como las advertencias. Y llegar a casa húmedo y libre o sometido y seco. Como un don nadie temeroso y un camino que nadie anhela encontrar pero que siempre lleva a una carretera abierta a los viajes, a lo desconocido, al peligro, a la acción.

Primera

Alcalá de Henares (Madrid). Junio 2014
Alcalá de Henares (Madrid). Junio 2014

La primera página de todos los periódicos otorgando importancia a un hecho cuya única trascendencia consistía en el consiguiente incremento de las cuentas millonarias de algunas personas vestidas con el mismo uniforme logró que me desentendiera del asunto. Al tiempo, millones de personas celebraban, gritaban e incluso se emocionaban por aquel acontecimiento que, por otra parte, se repetía, con similares consecuencias, semana tras semana, mes tras mes o una vez al año. Eso me dejó aún más frío y salí de la ciudad. De camino encontré un grupo de chavales jugaban, reían, corrían y saltaban detrás de un viejo balón. Me senté a verlos; se lo estaban pasando… ¡de primera!

Barrera

Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Noviembre 2013
Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Noviembre 2013

Decidido a derribar fronteras me acerqué a los confines de tu cuerpo. De gasa y algodón las barreras que frenaban el impulso de los dedos, escondían y mostraban el contorno que las ganas anhelaban conquistar y, llegando hasta un punto sin retorno, tus dudas una a una logré despojar. Cayeron muros, defensas y alambradas; desmontamos, aduanas, oficinas y peajes. Y con las brújulas, por fin, alborotadas, nuestras pieles pregonaron mestizajes.

Velamen

Rinconada (Ávila). Noviembre 2013
Rinconada (Ávila). Noviembre 2013

De pie, sobre una vieja tabla de aglomerado, provisto de un alfanje de madera y oteando al horizonte mesetario, volví la cabeza a mis colegas antes de dar la orden: !Izad el velamen, al abordaje! El turbulento oleaje en que se habían convertido los montones de escombros sacudió la nave y rodamos por los suelos, vencidos por la prosa.

Ahora

Barco de Porto (Portugal). Agosto 2013.
Barco do Porto (Portugal). Agosto 2013.

Ahora que no importan las horas, porque el tiempo se desliza como la brisa que barre, a veces, el pasado y oculta el porvenir. Ahora que ya hicimos todo lo que debimos o quizá tan sólo lo que pudimos dejando pendiente mucho de lo que en verdad hubiéramos querido. Ahora que nadie nos vigila, que el sol calienta la tarde y que acudieron los amigos. Ahora, es el momento de charlar, sin prisa, de aquel tiempo que sufrimos, de las risas regaladas, de los llantos cobrados, los besos encontrados y los deseos perdidos, de los días por vivir.