Mentira

Madrid. Enero 2013
Madrid. Enero 2013
Fue una noche de esas en las que uno se abandona a la vida, se borra el “no” del vocabulario y se apunta un “sí” a cada sonrisa. El humo ocultaba los rostros y el volumen de la música las palabras pero el ritmo pintaba contorneos en los cuerpos que se agitaban poseídos por el compás festivo. Entre el tumulto escuché su mirada y le traje una copa que me pagó con un beso. Creo que daban un concierto aunque yo sólo veía la armonía repetida al ritmo de sus caderas; como única poesía, su cintura. Antes del segundo cigarro nos besamos sin que redoblaran los tambores y se fue antes del bis. Le regalé mis dedos para pulsera y le robé un mordisco para colgante. Me despidió con una promesa aunque de sobra sé que mentía.

 

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Candela

Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Octubre 2012

La candela que se prende con el aleteo de tus brazos al compás del fandango no se apaga con el rumor del caño ni con la furia del torrente sino con el silencio de la guitarra.

Dolores

Rielves (Toledo). Septiembre 2012

Esta mañana me dolían todos los huesos. La artrosis me está matando. Con mucho trabajo me levanté de la cama y comencé pronto la limpieza. Los días de fiesta no se sabe quién puede venir y quiero que esté todo como los chorros del oro. Las estanterías altas las dejé con el polvo porque ni podía levantar los brazos. Me han dicho que la orquesta que viene esta noche toca muchos pasodobles, que es lo que a mí me gusta; no esas modernas que sólo cantan canciones en inglés. Por eso, tras recoger la mesa de la cena, llamé a la Consu y nos bajamos al baile. Oye, que fue empezar a oír la trompeta y se me pasaron todos los dolores…

Baile

Madrid. Julio 2012

Creo que había camareros y mesas y parroquianos pero dejaron de existir tras la tercera vuelta. Porque mis ojos atraparon tu mirada y tus manos las mías mientras los pies flotaban al compás sobre un mundo que giraba tan ajeno a nuestros pasos como nosotros a sus cuitas. Ahora que lo pienso, creo que tampoco había música pero ¿qué importa un detalle tan insignificante?

Mojama

Granada. Septiembre 2011

Aunque en Granada se vendan miles de hamburguesas y en Cádiz se escuche soul, en Estados Unidos no saben lo que es un plato alpujarreño ni una tortilla al Sacromonte; tampoco han oído hablar de la bulería. Cuestiones de marketing. Sin embargo, la mujer de su presidente Mojama palmeó por soleares al compás que marcaba La Porrona en una cueva granaína y dudo que algún día olvide ese momento. Y es que si Dolores, La Porrona, tuviera que vender el pescao, los americanos lo comprarían hasta por el interné, porque su baile atrapa, su cante hipnotiza y su risa perenne convence. Y mientras, te sirve una  fritura.

Oigo

Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Octubre 2010

Alzo una rosa, y todo se ilumina
como no hace la luna ni el sol puede:
serpiente de luz ardiente y enroscada
o viento de cabellos que se mueve.
Alzo una rosa, y grito a cuantas aves
el cielo colorean de nido y de cantos,
en el suelo golpeo la orden que decide
la unión de los demonios y los santos.
Alzo una rosa, un cuerpo y un destino
contra la fría noche que se atreve,
y con savia de rosa y con mi sangre
perennidad construyo en vida breve.
Alzo una rosa y dejo y abandono
cuanto me duele de penas y abandonos.
Alzo una rosa, sí y oigo la vida
en este cantar de las aves en mis hombros.

Ergo uma Rosa, José Saramago

Blues

Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Septiembre 2010

Aún no sé por qué me fui. Sonaba “Shoud I stay or should I go” y ella bailaba sola entre la multitud. Entonces tomé la decisión aunque no encontrase motivos. El volúmen de la música dificultaba la conversación y aún así escuché sus latidos; la luz tenue dificultaba la visibilidad y aún así sorprendí a sus pupilas. Pero me fui con el eco aún reciente del último compás de los Clash. Con el beso de despedida colocó en mi mejilla una gota de decepción que yo correspondí con otras de disculpa. Quizá debiera haber resuelto la eterna duda de la canción uniéndome a su baile y remedando a las parejas que se enredaban en los rincones oscuros. Pero me fui y nació este blues.