Libre

Agua derramándose de un vaso
Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Diciembre 2020

Las esquinas en sombra se blanqueaban con la escarcha de las heladas acumuladas. El resol del mediodía encendía la fuente de piedra por la que corría el agua sin parar, como el tiempo. Me senté en un banco de la plaza a escuchar el chorro caer por el caño. Los minutos pasaban y el agua corría, pero nada distinguía una gota de otra, un segundo del siguiente. Me entró sed y quise retener el líquido entre mis manos para calmarla, pero se me caía entre los dedos, como si intentara retener las horas. Entonces comprendí que el agua es libre, como el tiempo. Y seguirá su curso, aunque lo encajonemos en vasos, en minutos, en vasijas o en años.