Virutas

Virutas de pintura tras afilar la punta.
Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Noviembre 2020

A veces intento afilar los lapiceros, pero la mina se rompe una y otra vez. Por más cuidado que ponga, por más que limpie el afilador. Mengua el lápiz sin que asome la punta, las virutas se acumulan sobre la mesa y el dibujo espera sin terminar. Así esperan a tus labios mis besos mientras limo las asperezas que nos separan. Pero el vínculo se va rompiendo, mengua el cariño y el dormitorio se va llenando de virutas.