Llueve

Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Noviembre 2020

Llueve tras el cristal y las sábanas se enfrían con el desamparo. El hielo se cuela bajo la piel y no apetece la pantalla ni el libro ni el acorde sino un diluvio de besos que calienten como no lo consigue un jersey ni un plato de lentejas. Los días suceden a las noches sin una novedad que llevarse a la cama y no vence el sueño cuando el epílogo de la sinfonía de muelles del colchón destartalado sino por hastío.