Ruinas

Morata de Tajuña (Madrid). Febrero 2020

Ya no queda nada. Se desplomaron las paredes que nos acogían; se debilitaron los brazos que nos envolvían; se hundió el suelo que nos sostenía; desfallecieron los besos que nos alimentaban; se desmoronó el techo que nos protegía; se marchó el cariño que nos unía. Ya no queda nada. O casi nada: ladrillos caídos, recuerdo de caricias, baldosas rotas, el sabor de los besos, puntales carcomidos y el eco imborrable de tu voz mientras te amaba.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s