Melone

Villaconejos (Madrid). Julio 2014

Villaconejos (Madrid). Julio 2014

Hacía caló. tanta caló como sólo saben quienes se atreven a pisar el asfalto madrileño en el mes de julio. Más que en agosto, por mucho que algunos digan. Tanta caló que daba pereza hasta mover la lengua para añadirle la “r” final. Pero tuvo que ser en julio cuando llegaste y, como cantaba Javier, al revuelo de tu falda se refrescó el verano. Con tu acento nórdico por sintonía y tu curiosidad por brújula nos embarcamos sin rumbo a descubrir horizontes alternando visitas con besos y souvenirs con suspiros. Con el trajín llegó el hambre y entre los páramos mesetarios hallamos un oasis de almíbar donde reposamos bajo palmeras de poliéster. Lúbrica en tu deleite te observé encendido anhelando libar el néctar que corría por tu piel, más desnuda que cubierta debido a los rigores veraniegos. Logré controlar mi deseo. El vendedor te miraba, quizá tan ávido como yo pero él no se pudo dominar y, poco antes de que terminaras de comer, con casi todo tu cuerpo cubierto por el azúcar exclamó: “¡Qué melone! ¡Qué melone! Ehtá bueno ¿verdad? ¡Allí en zu tierra no comen melone como ehtoh!”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s