Dudas

Ocentejo (Guadalajara). Noviembre 2012

Al amanecer la niebla subía desde el río, cubría el valle y trepaba por la ladera hasta ocultar el camino. Los bordes de la carretera, como cráter de volcán hirviendo, parecían ocultar un pozo sin fondo. Avanzar, con el rumbo difuso, requería más fe que confianza. La humedad calaba los huesos y los pensamientos. Con el transcurrir de las horas los rayos de sol abrieron brechas en la mañana algodonada y las nubes se despejaron, las dudas no.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s