Fantasma

Ourense. Agosto 2012


Había una estación fantasma. Todas las tardes al volver de clase la veíamos. Interrumpíamos la conversación para observar cómo pasaba a toda velocidad a través de las ventanillas e inventábamos historias que transcurrían en sus andenes abandonados. Después, recuperábamos la realidad del vagón repleto de caras vacías que regresaban, aunque nosotros sólo veíamos figuras difuminadas, ajenas a nuestras ilusiones. Cada día se producía un instante de silencio cuando nuestras miradas se cruzaban y un cosquilleo subía desde el ombligo hasta la garganta. Entonces llegaba mi parada y bajaba volviendo la mirada para observar como ella quedaba sola en un rincón del vagón, abrazando el libro de inglés.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s