Frío

Transilvania (Rumanía). Noviembre 2006

Recordé la huída del Doctor Zhivago mientras el tren atravesaba el país. Afuera sólo se veía hielo y un sol inútil que se apresuraba sobre el horizonte. Cuando busqué el calor de tus manos encontré tu mirada y un escalofrío me recorrió el cuerpo. Nosotros no huíamos, o quizá sí. Imaginaba la paz tras los cristales sólo quebrada por el monótono paso de las férreas ruedas sobre los raíles y volví a mirarte pero dentro nada rompía el silencio.

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